Un poco de deberes, un poco de tele, ahora a jugar, ahora hacemos manualidades…uuuufffff….
Pasan los días y los padres ya no saben qué más inventar. Los niños están aburridos y los padres intentando “teletrabajar”. ¿Misión imposible?
Parece que el aburrimiento ha aparecido en las vidas de muchos niños y en casa nadie lo lleva bien, pero quizás puede ser una gran oportunidad.
Nuestros niños y niñas están creciendo en una sociedad llena de estímulos, donde tienen unas agendas llenas de actividades y de obligaciones, y donde el ocio suele estar estructurado y planificado desde el mundo adulto. Un mundo donde hay poco tiempo. Y entonces, ¿cuándo se aburren los niños?
Quizás dentro de la trágica situación que estamos viviendo es ahora el momento en que los niños se puedan aburrir en casa y, a partir de aquí puedan crecer y evolucionar a su ritmo, muy diferente del ritmo adulto.
En el cuento «Elena en Cuarentena» Elena transforma todo este aburrimiento en ideas que surgen de su imaginación. Se trata de un libro donde los niños y niñas pueden hacer actividades, pintar, escribir…y que puede hacer reflexionar a los padres.
Y dirigido a los padres recomendamos un artículo publicado hace unos meses de José Ramón Ubieto, Psicoanalista profesor de la Universitat Oberta de Catalunya, donde precisamente reflexiona sobre esto: «a los niños hay que darles tiempo, para progresar y aburrirse, y que los padres, en su rol educacional, deben dejar de ser los «mánager» de sus hijos». «vivimos en un tiempo acelerado y hemos dejado de lado el sosiego y llenado de cosas y objetos» la infancia de las nuevas generaciones.»