Levantarse, preparar el desayuno, recoger la casa, organizar las tareas del colegio, empezar a trabajar, atender las dudas y demandes de los niños, dedicarles tiempo para el juego…. Parece y es una tarea muy complicada. Y si se trata de una familia monoparental o en la que uno de los miembros tiene que acudir a su puesto de trabajo, la situación se agrava aún más .
La percepción que ni se atiende a los niños ni se trabaja correctamente es una realidad en muchos hogares durante estos días. Y esto es peligroso porque es un elemento de estrés más a añadir a los muchos que ya tenemos por la situación provocada por el COVID-19.
En este articulo del El País se trata este tema, en el que parece que no se ha tenido en cuenta las implicaciones reales para las familias de las instrucciones de “teletrabajar” desde casa o seguir con el curso escolar a distancia.