La escuela es sin duda un escenario clave en el desarrollo emocional de los niños. No hay el cobijo de los padres y sí una relación directa entre iguales. Y muchas veces se generan conflictos y enfados. Pero según remarcan diferentes expertos en un artículo publicado en El País, la resolución de estos problemas, el hacer las paces reconducir estas situaciones y promover el valor de la amistad y el respeto es una gran oportunidad para el desarrollo personal de los pequeños.