La llegada de un hijo lo cambia todo. A nivel personal y, por supuesto, de pareja. El tiempo se encoge, el estrés aumenta, la responsabilidad es grande y el cansancio se hace protagonista. Sin duda, pareja e hijos implican una relación dificil. Ante esta situación, toca adaptarse. Qué hacer y cómo?
Este interesante artículo del diario ARA nos da ciertas pautas. Pero los expertos coinciden: ser padres no excluye ser pareja